Las “dunas y corrales” forman el paisaje más impresionante de Doñana. La extensa playa virgen, entre Matalascañas y la desembocadura del Guadalquivir, alimenta con sus arenas los trenes de dunas vivas que se desplazan a la marisma movidas lentamente por los vientos del suroeste. Junto a la marisma, como frontera entre dunas y cotos, se extiende la vera, una estrecha franja donde aflora la humedad del extenso acuífero dunar adyacente.
Las aves de marismas; las rapaces como aguiluchos y águilas; los mamíferos como ciervos, gamos, jabalíes o linces viven en plena paz y libertad en este hermoso rincón de la provincia onubense.
El Parque Natural de Doñana envuelve al Parque Nacional, protegiéndolo de las agresiones humanas. Entre los diferentes ecosistemas de Doñana, sobresalen las zonas litoral y forestal. Trazando un corte desde la Costa hacia el interior, en primera línea encontramos un espectacular acantilado formado por arenas, sobre el que se asienta un cordón de dunas. Son las llamadas Dunas del Asperillo, que en su mayor parte fueron fijadas por el hombre mediante diferente tipos de vegetación; en algunos puntos aún mantienen su dinamismo, observándose claramente los procesos de avance y la formación de “corrales” de pinos entre la cola de una duna y frente de la que precede.
Tras atravesar las dunas, se llega a una amplia llanura forestal conocida como “El Abalario”, en la que se desarrollan pinos de repoblación, con matorral asociado de monte blanco. Éste se halla salpicado por cientos de lagunas, dispuestas en cordón y paralelas a la playa.
Integrado en el Parque Natural se encuentra el paraje conocido como los Acebuchales del Rocío, localizado en la aldea. Este espacio declarado Monumento Natural, alberga un hermoso bosque de acebuches u olivos silvestres.
En los márgenes de nuestras playas y actuando como vigías y protectores de las mismas, se alza el Parque Dunar, un conjunto de dunas de gran espectacularidad fijadas por el paso del tiempo, que se distribuyen paralelas a la carretera Huelva-Matalascañas, en el espacio cercano a este enclave turístico. En él se ubica el Museo del Mundo Marino, centro de interpretación que da a conocer la riqueza de los ecosistemas y cultura que rodean a Doñana: Las Dunas; El Mar; Barcos y Rutas. Se hace especial hincapié en los cetáceos de nuestra costa con la exposición de esqueletos reales y moldes a tamaño real.
Doñana alberga grandes poblaciones de aves. Pero éstas no saben de límites y, por esta razón la costa de nuestra comarca cuenta con otros espacios naturales protegidos de excepcional importancia por su riqueza y variedad y por su función de apoyo de la gran cantidad de especies que pueblan Doñana. Entre estos espacios destacan el Paraje Natural Laguna de Palos y Las Madres y Paraje Natural Estero de Domingo Rubio.