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Naturaleza

El Condado cuenta con un patrimonio natural de enorme belleza, con una gran extensión de espacios naturales; algunos protegidos y otros en vías de serlo, que conforman uno de los lugares de mayor interés de la península.

Marisma de Doñana

Dentro de los espacios protegidos, sin duda el de mayor importancia es Doñana con sus figuras de protección: Parque Natural y Parque Nacional. Al Parque se accede por el norte, la autovía A-49 por la salida hacia Almonte-Bollullos , y por el sur por la Carretera General Huelva-Matalascañas. Sus Centros de Información "El Acebrón", "La Rocina" y "El Acebuche", son puertas de obligado acceso y ésta última, punto de partida de las visitas hacia el interior, las cuales han de concertarse mediante cita previa. En los primeros Centros citados existen unos hermosos recorridos por senderos trazados igual que los hábitats de Doñana. En ellos se puede conocer la esencia de esta importante reserva de la Naturaleza.

Marisma de Doñana

El Parque Nacional de Doñana, que es Reserva de la Biosfera, diferenciada por varios ecosistemas: las dunas y corrales; los cotos y las marismas. Este último es el más característico, con un espacio de humedal más importante de Europa, al albergar grandes colonias de aves, para las que Doñana es paso obligado durante sus migraciones. La marisma define la personalidad estacional y cambiante de Doñana. En ella ánsares, flamencos, espátulas y garzas reales e imperiales viven entre castañuelas y carrizos. La marisma adquiere una personalidad diferente en cada estación y año, acompañado las grandes variaciones de nivel hídrico.

Los “cotos” ocupan las zonas centrales del Parque; son suaves ondulaciones de arenas estabilizadas, ocupadas por sabinas y matorral mediterráneo de romero y lavanda en las zonas más elevadas, monte blanco de jaguarzo en las partes medias, y monte negro de diversas especies de brezos en los sectores húmedos.

Dunas de Doñana

Las “dunas y corrales” forman el paisaje más impresionante de Doñana. La extensa playa virgen, entre Matalascañas y la desembocadura del Guadalquivir, alimenta con sus arenas los trenes de dunas vivas que se desplazan a la marisma movidas lentamente por los vientos del suroeste. Junto a la marisma, como frontera entre dunas y cotos, se extiende la vera, una estrecha franja donde aflora la humedad del extenso acuífero dunar adyacente.

Las aves de marismas; las rapaces como aguiluchos y águilas; los mamíferos como ciervos, gamos, jabalíes o linces viven en plena paz y libertad en este hermoso rincón de la provincia onubense.

El Parque Natural de Doñana envuelve al Parque Nacional, protegiéndolo de las agresiones humanas. Entre los diferentes ecosistemas de Doñana, sobresalen las zonas litoral y forestal. Trazando un corte desde la Costa hacia el interior, en primera línea encontramos un espectacular acantilado formado por arenas, sobre el que se asienta un cordón de dunas. Son las llamadas Dunas del Asperillo, que en su mayor parte fueron fijadas por el hombre mediante diferente tipos de vegetación; en algunos puntos aún mantienen su dinamismo, observándose claramente los procesos de avance y la formación de “corrales” de pinos entre la cola de una duna y frente de la que precede.

Tras atravesar las dunas, se llega a una amplia llanura forestal conocida como “El Abalario”, en la que se desarrollan pinos de repoblación, con matorral asociado de monte blanco. Éste se halla salpicado por cientos de lagunas, dispuestas en cordón y paralelas a la playa.

Integrado en el Parque Natural se encuentra el paraje conocido como los Acebuchales del Rocío, localizado en la aldea. Este espacio declarado Monumento Natural, alberga un hermoso bosque de acebuches u olivos silvestres.

En los márgenes de nuestras playas y actuando como vigías y protectores de las mismas, se alza el Parque Dunar, un conjunto de dunas de gran espectacularidad fijadas por el paso del tiempo, que se distribuyen paralelas a la carretera Huelva-Matalascañas, en el espacio cercano a este enclave turístico. En él se ubica el Museo del Mundo Marino, centro de interpretación que da a conocer la riqueza de los ecosistemas y cultura que rodean a Doñana: Las Dunas; El Mar; Barcos y Rutas. Se hace especial hincapié en los cetáceos de nuestra costa con la exposición de esqueletos reales y moldes a tamaño real.

Doñana alberga grandes poblaciones de aves. Pero éstas no saben de límites y, por esta razón la costa de nuestra comarca cuenta con otros espacios naturales protegidos de excepcional importancia por su riqueza y variedad y por su función de apoyo de la gran cantidad de especies que pueblan Doñana. Entre estos espacios destacan el Paraje Natural Laguna de Palos y Las Madres y Paraje Natural Estero de Domingo Rubio.

Río Tinto

De especial interés es el río Tinto, uno de los dos ríos principales de Huelva, declarado Paisaje Protegido. El Tinto nace en el paraje conocido como el Monte del Padre Caro en La Granada de Riotinto, baña las tierras de Paterna del Campo, Niebla, La Palma del Condado, Villarrasa, Bonares, Lucena del Puerto y Moguer y desemboca en la ría de la capital onubense. De espectacular belleza son sus rojizas aguas teñidas por el mineral que encuentra a su paso por la zona minera. En sus orillas se suceden parajes de gran singularidad y lugares de interés como los molinos de agua, ya abandonados, que sirvieron para moler el cereal. En los últimos años el río es objeto de numerosos estudios por científicos de la NASA, por la existencia de bacterias cuyas características se asemejan a Marte. Para los amantes de la Naturaleza, nuestra comarca ofrece rutas que conducen y discurren por el Tinto que hacen posible el disfrute de este emblema del Condado.

Existen otros muchos espacios en los que recrearse con la riqueza de nuestros valores naturales y disfrutar de enclaves de esparcimiento y ocio como los parajes de El Chorrito y Acebuchal del Alpízar (Paterna del Campo); la Dehesa de San Sebastián (Bollullos); El Corchito y el Arboreto del Villar (Bonares) en el que se encuentran las más diversas variedades de eucaliptos, memoria viva de las investigaciones agroforestales de los años cincuenta en la provincia de Huelva.

El paraje de La Pata del Caballo en Escacena del Campo, es una importante reserva de caza que actualmente se recupera del asolador incendio del verano de 2004. Con respecto a los humedales son interesantes las Marismas de Hinojos y El Arrayán (Hinojos); las Marismas del Rocío forman un hermoso paraje de gran significación para la comarca por su relación con las peregrinaciones marianas, allí los caballos pastan inmersos en la paz del entorno. Los pantanos como el del Corumbel (La Palma del Condado) o el de San Walabonso (Niebla) son lugares que el viajero no puede dejar de visitar. Los parques municipales rodeados de la tranquilidad de los pueblos del Condado conforman una atractiva muestra de nuestra riqueza natural.

Playas de Mazagón

Huelva es conocida por la belleza y calidad de sus playas: dorados médanos asomados a la grandiosidad del océano, dunas que parecen huir de la embestida del viento y un horizonte luminoso y abierto a la inmensidad del Atlántico, no en vano nuestras playas forman parte de la Costa de la Luz. Esta zona de la costa cuenta con una gran extensión de playas vírgenes casi solitarias, en las que disfrutar a lo largo de todo el año de la benignidad de nuestro clima y de nuestra luz. Así, las Playas de Mazagón y Matalascañas permiten al viajero la posibilidad de elegir entre disfrutar de las actividades que nos ofrecen sus modernas infraestructuras, o deleitarse con la tranquilidad de sus costas.

 

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